Refranes
¿Lo bueno si breve dos veces bueno?
Y UNA MIERDA. Esa frase siempre me ha parecido una tremenda tontería y el que la escribió era un gilipollas.
¿Lo bueno si breve dos veces bueno?
Y UNA MIERDA. Esa frase siempre me ha parecido una tremenda tontería y el que la escribió era un gilipollas.
Te eché demasiado de menos estos días. Menos mal que no nos habíamos despedido...
Una está sentada y lo ve todo como desde fuera, y se ríe, y baila, y bebe, y se lo pasa bien, pero mira a todas partes y te busca, y eso no puede ser.
Me jode escuchar cosas que no me quiero creer, y cosas que me chocan, y me jode que me las diga gente que me conoce lo suficiente, y escuchar cosas que me gustan pero que no me quedan cerca, y me jode un poco todo.
Estaos quietos todos y dejadme a mí que elija.
Me gustan los mercadillos, me encantan, son todo un mundo. Hoy he estado en uno, y he visto, tocado, oído y olido un montón de cosas. Sobre todo olido. Los olores son algo muy importante y evocador.
Sólo durante esta mañana han pasado sucesivamente por mi pituitaria olores a:
-gel de ducha
-gasolina
-tabaco
-colonia de bebe+insecticida
-crema hidratante
-bronceador
-ceniza
-ambientador de limón+insecticida
-limpiacristales
-olor a cerrado
-café+pintura
-flores
-verduras y hortalizas
-olor a piscina, a lycra
-gente
-tabaco
-ambientador de fresa
-plástico
-mezcla de colonias
-cosméticos
-el olor de un puro
-vías de tren
-más tabaco
Y probablemente olor a muchas cosas más, sólo que seguramente no estaba demasiado atenta,como siempre...
Esta noche ha sido una despedida. No me gusta reconocerlo pero tiene que serlo. Al menos de una parte. Ha sido algo raro y medio involuntario, pero supongo que tenía que pasar. Hoy he definido lo que voy a hacer contigo el resto de mis días y tengo que empezar a asumirlo.
Claro que para ello los dos tenemos que estar de acuerdo y si tú no lo estás puedes decírmelo porque no creo que me cueste demasiado volverme atrás (y por eso es contraproducente que digas y hagas esas cosas que dices y haces; porque si tú no colaboras esto no funciona).
Tú sabes lo que hay y por eso sé que sabes que estás a un gesto (el cual yo aceptaré encantada) de suspender esta despedida; así que si esto va a seguir adelante, entonces hay varias cuestiones básicas: no aparezcas cuando no debes hacerlo, no se te ocurra mirarme a la cara, te devuelvo lo tuyo, y haz que parezca que no existimos. Lo mío te lo quedas tú que me da lo mismo; algún día te lo di como regalo y sigo queriendo que lo tengas.
Mientras tú estás ocupado haciendo todo eso, yo seguiré por aquí, caminando por el borde del pozo, mi pozo, esperando precipitarme dentro. Si algún día acabo por caerme y te apetece sacarme pues lo haces, si no seguro que acabo saliendo sola.
A mí las despedidas me dan bastante pena, porque significan demasiadas cosas y yo me siento inútil viendo como la gente se va y no pudiendo insistir en que nos tomemos otro café, nos demos otro abrazo, nos digamos otra frase; pero algunas veces, sólo algunas, son inevitables e incluso necesarias.
No se porqué intento covencerme de que me creo tanta tontería si tanto tú como yo sabemos que nada de esto es posible y que yo muchas veces hablo por hablar y no hay que hacerme mucho caso.... Hola de nuevo.
Otra vez no ha podido ser, pero hoy no le echo la culpa a nadie, hoy ha salido así.
Quizá por eso me siento como me siento; y la cosa es que no me siento de ninguna forma. Hoy soy imparcial y neutra.
Y sólo tengo ganas de una cosa...
Estoy bien, estoy bastante bien; claro que eso es sólo hoy (mierda, eso no es neutro!).
Estoy tan cabreada que apenas puedo escribir.
No se como me arreglo pero lo que les pasa a los demás siempre acaba afectándome a mí directa o indirectamente.
Esta noche (la cual estaré en casa para variar) intentaré relajarme y sobre todo no pensar, porque tanta tensión me está provocando ganas de vomitar, unas ganas terribles; así que simplemente me meteré en la ducha y dejaré que las cosas se vayan por el desagüe; porque si no hiciera eso, estos cabreos y todo lo que me pasa últimamente serían los culpables de que algún día me volviera algo parecido a la clase de persona en que se convertía Lisa cuando creía que a partir de una cierta edad los Simpson se quedaban tontos.
Esto es un asco, ¿lo había dicho ya?
Dentro de un rato llegará la fase mesientoculpable, que es peor todavía.
Que pena que mi infección de garganta no se confirmase, porque así al menos me habría pasado el fin de semana haciendo algo de provecho: dormir.
Ni siquiera puedo ir a un patético plan alternativo que tenía porque no me da tiempo; y además me acabo de quedar completamente sola...
El que no corre vuela, y me parece que yo sólo estoy paseando.
Creo que voy a llorar. Necesito mimitos :(
P.D: Nada de esto tiene importancia si vives con un perro o una perra, en serio.
Esto es un asco. Todo es un asco. Hacía tiempo que no pasaba un día tan aburrido como el de hoy.
Estas vacaciones están siendo (y creo que van a seguir siendo) una basura.
Los pocos y pobres planes que hago se me van a la mierda por causas externas o internas (eso es lo de menos). Si cuando yo digo que hacer planes no vale para nada...
La gente con la que realmente me apetece hablar me dice que se tiene que ir.
Este fin de semana me quedaré en casa cuando llevaba semanas pensando lo que iba a hacer. Esto es genial.
Yo necesitaba verdaderas vacaciones, y esto no lo son.
Tengo un par de posibles planes por ahí que no me apetecía demasiado aceptar, pero tal y como están las cosas creo que confirmarlos será lo mejor.
Creo que voy a empezar a practicar actividades solitarias; se aceptan opciones.
Me he pasado gran parte de la noche buscando como una loca un sujetador en concreto, e intentando ponerme uno que no era de mi talla.
Me he pasado gran parte de la noche con una presión constante porque me esperaban para salir y yo solo tenía una bota, porque la otra se la había dejado a alguien que se había ido a la iglesia y se la había dejado conscientemente olvidada allí. Y nadie quería ayudarme.
Me he pasado gran parte de la noche decidiendo mi futuro estudiantil/laboral, y convenciéndome de que lo que voy a hacer no es lo más adecuado.
Me he pasado gran parte de la noche intentando comprarme algo porque mi madre me daba un montón de dinero y me decía que era para que me diera un capricho.
La verdad es que me he pasado gran parte de la noche atareadísima, porque me pasaron un montón de cosas más.
Pero cuando me desperté casi ninguna era verdad.
Levantarme con la cabeza aturullada por la infección de garganta que me amenaza estos días.
Pulular semigrogui por casa.
Esperar por alguien que cuando llegó dijo que no podía de llevarnos (consecuencia: coger el tren muy tarde).
Caminar demasiado. Encontrarnos a una amiga por el camino. Ya somos tres.
Llegar. Mirar puestos y más puestos. Pulseras, collares, pañuelos, pantalones, chapas, chapas y más chapas, camisetas, discos, juguetes, arcos y flechas, máscaras, atrapasueños, bolsos, cinturones...Demasiada gente. Chicos.
Querer ver exposiciones y mirar libros.
Comer y comer. Y fijarme en el chico que me vendió las bebidas.
Caminar más. Ver el bolso que me acabo de comprar por un precio razonablemente más barato que lo que yo acabo de pagar (siempre me pasa).
Ver grupos tocando en los chiringuitos. Payasos, mimos, malabaristas, actores.
Marcharnos. Ver la playa (es perfecta a esas horas).
Correr. Perder el tren. Sentarnos en un banco. Sacar fotos.
Ir a una de las únicas cafeterías abiertas. Pedir el café más caro del mundo. Reirnos muchísimo; tanto que tuve que escupir el café para que no se me saliera por la nariz. Utilizar el ticket de la cuenta para escribirle una nota informativa al dueño del bar: su café es demasiado caro (y más cosas).
Me encanta este día.
El otro día iba en el coche y en una señal de tráfico leí esto: todavía puedes salvar tu vida. Me imagino que sería una "gracia" hacia alguien que se casaba, pero lo cierto es que esa frase tan relativamente corriente, así, fuera de contexto, me hizo pensar bastante.
Hoy mantuve una conversación telefónica que técnicamente echaba por tierra todo lo que ayer decía en otra conversación totalmente diferente. Lo que quedaba "sin valor" era sólo el tema base de la conversación, porque mi posición era la misma, pero me parece curioso que mientras ayer yo repetía y repetía una cosa, hoy me propusieran algo más o menos contrapuesto. Bueno, acabé rechazando la propuesta por más que intentaron convencerme, porque no me interesaba del todo.
Estos días descubrí que la gente que se pega demasiado en las colas me resulta completamente asquerosa y repulsiva, no sé porque esa manía de frotarte con el desconocido que tienes delante.
Descubrí que puedo comer todo lo que me proponga y más, a fin de no tirar la comida o porque toca y punto.
Descubrí que en los días soleados los niños pequeños invaden absolutamente las calles corriendo como poseídos de un lado a otro (que monos son, yo quiero uno).
Descubrí que es imposible que me quede dormida si eso es justo lo que quiero hacer, y que cuando he conseguido adormilarme un poco irremediablemente suena el teléfono (esto ya lo descubrí hace tiempo).
Descubrí que te sigo deseando más cada día.
Descubrí que me canso de casi todo mucho y pronto.
...y también descubrí que tengo una memoria de pez porque había descubierto muchísimas más cosas de las que ya no me acuerdo :(
Hemos perdido aún este crepúsculo.
Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas
mientras la noche azul caía sobre el mundo.
Que bien, otro fin de semana más en el que me voy a la cama con esa constante sensación de que me falta algo, por no haber hecho eso que tantísimo me apetece hacer pero que nunca hago;
Y lo peor es que aún no sé exactamente qué es lo que me frena.
No sé cuando vamos a espabilar...
Que me digan que las señales no existen.
Que hayas pasado exactamente por debajo de mi ventana en el preciso instante en el que yo me asomaba, justo 24 horas después de haber estado todo el día pensando en tí, e incluso saliendo implícitamente en mis temas de conversación cuando hace meses que no te veo y que no me hablan ni hablo de tí, ESO , eso no es casualidad.
Desencajada ; ese ha sido mi estado posterior al momento de la ventana; y luego me he retirado de la misma y me he puesto las manos en la cabeza con el corazón a mil por hora. He vuelto a asomarme esperando no sé exactamente el que, y simplemente me he quedado mirando como las nubes se movían en los techos de los coches.
Hasta sonaba música, lo juro, era como una de esas escenas de película en las que el protagonista está caminando o algo así y se oye una ridícula musiquita ambiental.
Quería irme, pero también sabía que cuanto más tiempo pasaba más cerca estaba la posibilidad de que volvieras a pasar por allí. O no.
Seguro que en el momento en el que yo me retiraba de la ventana, tú estabas apareciendo por la esquina de mi calle. Puede que eso también sea una señal...
¿Podrías, por favor, volver a pasarte por aquí?
Últimamente no tengo respuestas para casi nadie sobre casi nada. Me hablan y yo estoy ahí, oigo (no escucho) palabras y asiento, pero no, no me sale responder; y me molesta porque a veces estoy como obligada a contestar algo, así que simplemente quedo como una imbécil por no decir más que chorradas. Soy incapaz de mantener una conversación, aunque sean cosas de lo más banales que sólo se dicen por educación, por no parecer demasiado borde.
La mayoría de las cosas que me cuentan ni siquiera las entiendo porque no estoy prestando atención, pero tampoco me molesto en pedir que me las repitan, simplemente asiento como si estuviera haciendo caso. Tampoco sale de mí contar nada. Es que estoy como ida.
Por eso hace tanto que no escribo (en cualquier parte), porque no tengo ganas de pensar, o mejor dicho de expresar lo que pienso.
Necesito que todo lo que hay a mi alrededor adquiera cierta lógica ya, porque si me pongo a pensar en por qué gente que yo creía que me conocía un poco me suelta cosas que demuestran que o yo no me explico o ellos no me entienden y no me conocen en absoluto; en la cantidad de horas que pierdo al día haciendo cosas menos interesantes que otras que podría fácilmente estar haciendo; en por qué este fin de semana he necesitado tanto muchas cosas que no podía tener, etc, etc, etc, entonces voy y me muero; y creo que no, que no me apetece morirme todavía.
Por eso intento justificar mi vida queriendo creer que absolutamente todo lo que me pasa me pasa por algo.
Me gustan demasiado ciertas cosas que no me convienen y a las que no puedo aspirar, y siempre pasa igual, esto se repite una y otra vez y está empezando a dejar de hacerme gracia.
Hoy me senté en el tren con una rastafari y su perrita, con una señora muy parlanchina que nos contó toda su vida y con una chica igual de callada que yo. Me divertí un montón, porque tanto la rastafari como la señora eran de lo más simpáticas y nos iban contando las peripecias de sus animalillos de compañía. Después, cuando la rastafari, la perrita y la chica callada se bajaron del tren, se sentaron una pareja de hippys ingleses de los que sólo pude entender la mitad de la conversación.
Que gente tan guay te encuentras a veces.
¡Que mierda de página! Cuanto más la miro, menos me gusta. Es cutre (porque yo no tengo ni idea) y carece totalmente de interés. Vale que me la hice para mí y no para nadie más, pero es que una vez que ya está hecha eso de que solo me comente cositas una persona que me conoce y que además es mi amiga...jo! :(
P.D: No quiere decir que no me guste que comente ella eh!
Me acuerdo cuando querías ir al cine conmigo y a mi me daba vergüenza.
Tus palabras, tus preguntas, mi hacerme la interesante, las manos en el autobús.
Reconócelo y espérame mientras dibujo.
Una frase firmada.
Una foto.
La música, las sonrisas y miradas de no entiendo nada.
Intenta convencerme. Camina conmigo, cuesta arriba mejor.
Frío. Tus manos en otras. Tiempo.
Ya no me conoces. Yo si.
Una mesa de billar, tú y yo.
La última vez.
...Y no puedo describirlo porque nadie entendería de lo que hablo.
Ayer quise escribir esto, pero hubo "problemas técnicos":
No sabéis lo orgullosa que estoy de mi misma cuando hago cosas que no me apetece pero que tengo que hacer.
Hoy me han despertado he despertado con un sueño increíble, por lo que he pensado en dejar para mañana lo que tenia que hacer, pero al final entre gritos y algún que otro cagamento fui capaz de levantarme.
La verdad es que me he pasado toda la mañana completamente asfixiada buscando el departamento de los Servicios Sociales que estaba buscando, y una vez que lo encontré todavía tuve que esperar un buen rato para que me atendieran. Me hacía gracia, era como que estaba haciendo algo importante allí, como asuntos de trabajo (empiezo a alucinar).
Nada, hice lo que tenía que hacer y volví.
Y hoy el mundo estaba muy raro.
Nada mas salir me encuentro con una mujer de acento catalán que estaba echándole una bronca impresionante a una chica más joven, que por lo que pude deducir y por el tema de la bronca era la encargada de la limpieza del portal.
- ¿¿Y esto de aquí qué??¿¿Cuánto hace que no limpias aquí??Porque esto ya lleva tiempo eh!!
- Pero si por ahí paso la fregona...
- ¡¡Como que la fregona!!¡La fregona se pasa por el suelo! Esto no es el suelo,¡¡aquí hay que frotar!!
- Mira perdona, pero lo primero es que...¡yo limpio como tengo que limpiar!
- ¡Pues lo estás haciendo bien!¡¡¡Te lo tengo que decir porque es que te estas riendo de todos nosotros a la cara!!!
Etcétera. Debieron de notar mi cara de asombro y curiosidad porque en seguida se metieron al portal, aunque cuando yo ya estaba lejos volvieron a salir para discutir una vez más por donde había que pasar la fregona.
Al rato lo siguiente que escucho es una señora que le iba resolviendo la vida a una chica sollozante:
- Tú hazlo por tus padres... ¡y por tus hermanas!... ¡¡y por tus amigos que te quieren!!, ¡él que diga lo que quiera! ¡Eso no es querer! ¡¡¡No te quiere!!!
Y más adelante dos mujeres más:
- ¿Entonces como fue?
- Ah calla, pero es que tu no sabes la última. ¡Que me parece que si se casa lo pierde todo! ¡Vamos es que yo soy ella y no me caso ni de broma!
- ¡Ay no me digas! Yo tampoco me casaría.
Pueden parecer cosas insignificantes pero es que todos hablaban con una especie de tonillo extraño que me hacía darme la vuelta cada vez que me cruzaba con alguno de ellos. Que cosas...
Definitivamente a veces no me queda más remedio que tenerles manía a mis amigas, y pensar que debo de ser la persona más prima del mundo.
Hoy es San Juan, pero yo me quedaré en casa, ¿por qué? no lo sé, yo no lo he decidido.
No es que me importe demasiado esta fiesta, de hecho las Noches de San Juan me deprimen bastante desde siempre y no se porqué; pero bueno, era por aquello de salir un rato, ver a gente conocida...esas cosas tontas.
Cada vez me entran más ganas de largarme a algún sitio yo sola y estar un tiempo alejada de ellas y de toda la gente que conozco.
Dios, ni siquiera sé que hago escribiendo esto aquí, no son más que pensamientos de cría de 12 años, que triste...
Menos mal que hoy por hoy no hay nadie que lea esta página; esa es otra, si anuncio su existencia a cierta gente puede que esto se convierta en algo que no quiero, o mejor dicho, que no llegue a ser lo que yo quiero que sea y quizá empezaría a medir las cosas que cuento; pero no sé, es que también me apetece que lo sepan...joder, cuanta indecisión estúpida.
Ahora estoy demasiado poco amable con todo ser vivo y cualquier clase de comentario por insignificante e imparcial que sea me puede hacer saltar de manera sobrehumana, así que lo mejor es que me meta en la cama o en su defecto que no me relacione con nadie por ningún tipo de medio. Además, está empezando a dolerme el estómago, creo que es el mal humor acumulado.
P.D: Acabo de ir a ver una hoguera ("no oficial") que hay frente a la ventana de mi habitación y al volver corriendo he tropezado con los playeros de mi hermana y me he caido, si es que todo me sale mal :(
Esta tarde he vivido un momento completamente orgásmico.
Estaba sentada en una de esas mesas de área recreativa, mientras el sol me daba directamente en la cara (ya no pegaba mucho, eran las 7 de la tarde) y una brisa suave soplaba por detrás de mí. No se oía nada más que el susurro de las hojas de los árboles y algún que otro pájaro. No había nada. Me hubiera quedado así cientos de horas.
Estoy pasando una época de mi vida que no me gusta demasiado. Tengo que tomar muchas decisiones y creo que últimamente no hago casi nada bien. Me lo tomo todo demasiado a pecho y me siento fatal por todas las estupideces que me suceden.
Además, me da la sensación de que cuando yo estoy así, todo a mi alrededor va de puta madre y a todo el mundo le sonríe la vida.
Odio que todo el mundo espere cosas de mi. No me gusta que se crean con derecho a darme consejos; Y lo que es mucho peor: no puedo evitarlo, últimamente me molesta que mis amigas me cuenten lo bien que les va la vida y lo mucho que se divierten y que todo es maravilloso; sé que no está bien por mi parte y me fastidia muchísimo sentir esto. Soy una egoísta y una envidiosa, lo sé, lo sé, lo sé.
Es en días como estos en los que una tontería cualquiera (que suene el teléfono cuando no me apetece hablar con nadie, que se me caiga algo de las manos, que se me acaben las pilas del discman...), puede conseguir que me pase todo el día sintiéndome parte del sofá y llorando como una magdalena.
Pero son los momentos como el de esta tarde los que hacen que levantes el culo y quieras más que nunca a la gente que tienes alrededor.